Joe Fernández: Cedé el trono

| | Joe Fernández: Cedé el trono

Siempre somos el macho alfa. Siempre la tenemos mas grande y mas larga que el resto (aunque según ellas lo que importa es el ancho! (Y no Peuccele!). Si tenes menos de 40 no entendiste el chiste de recien. No importa. Sigamos. El hombre por naturaleza tiende a resolver todo. Su inseguridad natural hace que sienta que resolviendo cuestiones practicas, eso le de una autosuficiencia que al menos en el plano psicologico funciona perfecto. Ahora bien. ¿Que pasa si cedemos el control? No tranquilo. El control remoto será siempre tuyo para saltar de ESPN a TyC viendo el culo hermoso de la negra de Souto en su nuevo programa. Hablo de ceder el manejo de situaciones que por lo general las solemos manejar nosotros.

 Eleccion del telo

Siempre vas a tu telo de confianza. Es más. Te gusta que te toque siempre la misma habitación aunque vayas con distintas minas. Esta vez vas a ceder la elección y vas a dejar que ella decida a cual ir. Obviamente te va a decir que no sabe, que no conoce tantos, que le da vergüenza y bla bla bla. Todo mentira. Ablandala diciéndole que busque en Internet así no le da “vergüenza”. Una vez que se animó y te dijo, sumergite en el hermoso abismo de no saber adonde estar yendo, de perder el control, de dejarte llevar. Eso si. Rogá que no te toque el Rampa Car y que te den la suite romana que está en el piso 8 y la cochera es más angosta que la vieja ruta 2.
Poneme las esposas

La fantasía siempre es atarla y amordazarla a ella. Vos sos el capo que la tiene atada (literalmente). Pero ¿Qué pasa si te animás a que sea ella la que te ate a la cama o la que te ponga un par de esposas?Perdé la situación de dominio y dejate avasallar por una guerrera. Fijate hasta donde le da rienda suelta a su locura para convertir un juego erótico en una evaluación de como reaccionaría ella teniendo poder absoluto sobre vos y teniéndote dominado. Relajate. Disfrutalo. Ser pasivo por un rato no te convierte en Oggi  Oriana Junco.
Un dedito no se le niega a nadie

Así como a nosotros nos encanta meterles un dedo en la cola mientras le damos murra, te cuento que a ellas también les gusta investigar en nuestras partes oscuras. Muchos de nosotros saltamos como Caruso Lombardi cuando le cobran mal un offside, cada vez que nos mandan un dedo por la retaguardia (aunque a más de uno le gusta que lo rete un guardia ¿eh?) Pero sepamos que es algo único y maravilloso. Tanto una falange como el beso negro son practicas inolvidables que debemos disfrutar y relajar para vivirlas en plenitud. Basta de esa antigüedad de creernos mas machos porque la cola es solo para la caca. Dejate mimar la cola y seras un hombre feliz.
Dejala jugar

Basta de misionero, basta de perrito. Ellas quieren ir arriba. Desde ahí manejan todo. Los tiempos del orgasmo, hasta donde se clavan el palito de tu selfie, el tipo de movimiento. A vos te incomoda porque es una posición en donde no podes controlar la eyaculación, pero bueno, bancatela. Pensá en otra cosa, pensá en Patricia Bullrich, no se, pero dejala jugar. Que maneje, que suba, que.baje, que.apriete. Vos manejale las tetas como si fuera el timón de un barco y ella se encargará de llegar al puerto aunque tu faro se ilumine antes de tiempo.