Doce lugares para tener sexo antes de morir

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Algunos parecen obvios, otros demasiado audaces, pero hay que probar todas las opciones.

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Que el sexo es uno de los placeres que más nos satisfacen es una obviedad. Si tenés una pareja estable o circunstancial, pero bien “open mind”, sabés que podrás experimentar nuevas sensaciones a la hora de la intimidad.

Parte de eso consiste en experimentar situaciones nuevas y que se atrevan a tener sexo en momentos y lugares inesperados. Te proponemos un ayudamemoria para que vayas tachando lo que ya hicieron y chequear qué les falta. Por lo menos, una vez en la vida tenés que experimentar estas situaciones.

 

  1. En la bañera. Es uno de los clichés más usados en las películas y al pensar en lugares nuevos, es de las primeras cosas que se nos ocurre. Pero en realidad muchas personas nunca lo han hecho en una bañera o bajo la ducha, simplemente porque piensan que es algo muy trillado. Si lo hacés, lo vas a querer repetir.

 

  1. En las escaleras. Suena algo incómodo, pero tener relaciones en las escaleras puede resultar muy placentero. Las personas que creen que sería problemático es porque solamente están imaginando la clásica posición de misionero. Pero hay muchas que se pueden intentar, así que no salgan con excusas e intenten llegar al cielo en los peldaños de una.

 

  1. En la playa. Una cursilería. Pero si a las chicas las enciende, a disfrutar. Siempre se recomienda hacerlo sobre una toalla, aunque “la vida es un riesgo carnal”.

 

  1. En un avión. Conocido como el club de las alturas, por todas las personas que han aprovechado tener sexo durante un vuelo. Generalmente usan el baño para cumplir esta fantasía que de verdad no está al alcance de cualquiera. Y menos si soñás con hacerlo con una azafata…

 

  1. En el jardín. Tener sexo al aire libre es una fabulosa sensación. Pero como la gente se escandaliza por las parejas teniendo sexo en público, lo más parecido es hacerlo en un jardín. Todas las maravillas del sexo al aire libre, sin el inconveniente de que terminemos presos.

 

  1. En una boda. Solo para audaces. Las parejas más arriesgadas se han atrevido a darse durante algún evento social. Ya saben, la boda de un amigo o una cena de gala son situaciones en las que pueden aprovechar la multitud y la libertad que da el alcohol para escaparse a un lugar más privado y dar rienda suelta a la pasión, mientras los demás también se divierten con el carnaval carioca o se emocionan con los videos históricos de los novios.

 

  1. El asiento de atrás de un auto. Un clásico. Un macho que se respete, ya lo hizo, pero anotalo. Es también uno de los clichés más usados del cine y la televisión, pero es una situación placentera y gratamente liberadora.

 

  1. La casa de un amigo. Todos tienen un amigo que es más bien nuestro hermano y cuando se necesitó, nos asiló en su hogar. Tener sexo en la casa de tu amigo es muy interesante porque tenes que controlar el ruido y el placer aumenta al máximo. Si de verdad es tu hermano, no se va a enojar, salvo que te limpies con las cortinas.

 

  1. El sofá. Es un clásico en cualquier novela, serie o película romántica. Pero si no lo hiciste, te falta rendir esta materia. Se trata de estar en lugares diferentes a la cama y aunque a veces el sillón se convierta en cama, es algo que al menos una vez en la vida tienes que hacer.

 

  1. Un telo. Todo el placer del sexo, sin tener que preocuparte por nada. Las sesiones de sexo en hoteles o albergues transitorios son perfectas para las parejas que están dispuestas a incluir la diversión y los juegos en su relación. Además, si están buscando algo más salvaje, siempre está la posibilidad de un cuarto que tenga balcón o pedir unos accesorios.

 

  1. Frente a un espejo grande. No por nada algunas habitaciones de hotel tienen grandes espejos en casi todas las paredes o sobre las camas. Quizá sea considerado un truco muy sencillo, pero tener sexo frente a un gran espejo es una de las cosas que enloquecen a las chicas.

 

  1. En el ascensor. Si lo que estás buscando es adrenalina pura en situaciones extremas, el rapidito en el ascensor es una de las más grandiosas experiencias que se pueden tener. Siempre con la ansiedad de ser descubiertos, las parejas aprovechan unos pocos segundos para sacar toda su energía y pasión en un lugar muy público.