">
 

Todo lo que aprendemos mirando porno

| | Todo lo que aprendemos mirando porno

Las chicas siempre se quejan, pero después disfrutan de lo que aprendimos en las pelis y los videos XXX.

En esta nota: , , , , , , , , , , , ,

Todas hacen lo mismo: si mirás porno, aunque sea un ratito, te van a chillar. Pero nosotros sabemos que, además de lo que lo podemos disfrutar en soledad, el porno también nos enseña. Y ellas son las primeras en disfrutar de nuestras enseñanzas. Aquí, un breve repaso de todo lo que las películas XXX y los videos de la web nos enseñan.

Ponete lindo, no juguemos en el bosque.

Parece una obviedad pero, ¿cuántas veces te sacás la ropa para sorprenderla con unos calzones que tienen el elástico vencido, manchas dudosas, y los colores desteñidos? Y ni que hablar de lo que sigue. Porque si tuviste la astucia de bajarte los “solci” con los “lompa” (y aflojemos con las comillas), lo que viene es el bosque que tapa el árbol (y cuanto más frondoso es el bosque, más corto parece el tronco). No es para casarse. Meté un poquito de producción (eso ellas siempre hicieron más mejor porque tienen experiencia). Dejá de gastar en muñequitos en las comiquerías o en la nueva camiseta del Barcelona, e invertí unos mangos para renovar los calzones. Meté afeitadora y podá. Si querés hacerla completa, andá al gimnasio y hacé un poquito de ejercicio antes, y un poco de sol o un toque de camita solar para estar bronceado.

Anal (izalo) bien.

“Knockin’ on Heaven’s Door”, la canción compuesta por Bob Dylan habla de un hombre que está golpeando las puertas del paraíso. Si de sexo hablamos, para nosotros la puerta del cielo es la de atrás. Eso sí, si lo pedís golpeando, rebotás más rápido que cuando encarás mamado en los boliches. ¿Cómo logramos el pase VIP? la llave maestra es la lengua. Cuando vemos sexo anal en estos videos, primero se utiliza mucho la lengua y no para chamuyar, sino para aflojar la zona. Otra cosa útil que nos muestran es la valentía de ellas. Ninguna va a tirarse en bungee jumping del pico más alto de una montaña, pero sí se sientan arriba de enormes picos. Y decile a tu chica que se sincere: si ellas se animan con eso, vos que tenés menos, no las vas a lastimar. al ataque. Sos calentón y así como en la cancha si te meten un caño ya queres irte a los bifes. Cuando le tocas el lomo a ella querés llenarle el vacío con carne enseguida, pero pará. No siempre todo es palo y a la bolsa. Si es tu novia, la querés. Y si es una que te calienta y nada más, también tenés que ocuparte de ella. Y ya lo dice una vieja frase, mujer bien atendida, vuelve. No dejés solo al amigo Nunca la estimules solamente con el pene. Si hay algo que aprendimos con el porno es que las manos siempre juegan para estimularla en las diferentes zonas erógenas. Los pechos tienen que ser protagonistas (nada de estrujarlos como naranjas para jugo) y si le estás dando de atrás, unos besos en el cuello y la espalda garpan o la mano en el clítoris para enloquecerla.

Toy Story

Si hay algo que nos baja la autoestima de macho en el sexo, son los juguetes. Nadie vería con buenos ojos que nuestra chica tenga en el cajón de la mesita de luz una terrible palanca vibradora de 25 centímetros. Mucho menos nos gustaría que esos plásticos terminen adentro nuestro. Pero a pesar de esto, tener de enemigos a los juguetes, es un error más grande que ese tótem que guarda tu novia para cuando no estás. Estos chiches ayudan,no compiten. Mientras vos le das a ella por un lado, el vibrador puede ir a jugar en otro sector de la cancha (si cancha con a) y ayudarte a ganar el partido.

Yo te sigo a todas partes a dónde vas

Siempre en la misma cama, siempre en las mismas cuatro paredes y en la misma pose aburre y cansa hasta al más adicto al sexo. Una buena manera de sumarle picante a tus encuentros sexuales (no le metas un ají puta parío, salvo que te lo pida) es igual que las porno: buscando espectadores. Las posibilidades son varias, una accesible y no tan riesgosa es la playa. Ideal para vacaciones con tu novia o para el típico amor de verano. La probabilidad de que los jubilados que van temprano a tomar mate a la playa o el que la juega de Rocky Balboa y sale a correr en la arena te vea, provoca una adrenalina que ambos van a disfrutar.

Que vuelvan los visitantes

Nadie dice que publiques todo como algunas chicas, ni que y te escraches con vídeos propios o que seas un delincuente que anda exhibiéndose o garchando en lugares públicos. Pero la adrenalina garpa. Si sos muy tímido y no te animás a que te vean, tenes otra buena chance: el balcón. Como quien no quiere la cosa, actuando un descuido te ponés a apretar en el balcón o cerca de una ventana. Vos seguís estando solo con ella en tus dominios, pero cualquier vecina o adolescente en la cúspide de su etapa onanista va a disfrutar el espectáculo y vos te vas a sentir que son Rocco Siffredi y Esperanza Gomez.

El que se copia puede tener un 10

En España, un estudio demostró que el 65% de las parejas menores de 30 años intentaron recrear escenas de películas porno.

“I’m Batman”

Una encuesta online refleja que el 37.9% de los argentinos eligen al disfraz de enfermerita hot como su preferido de entre una lista de disfraces.

Somos actores, queremos actuar

Esas clases de teatro que tomaste cuando eras chico para sacarte la timidez o ver si levantabas alguna futura actriz, te pueden servir. No hace falta que busques ganar el Martín Fierro, sino que seas original a la hora de echarte un polvo. Seguí el guión. No es necesario que seas un actor de conservatorio (ninguna peli porno es un obra de William Shakespeare) pero si tanto te gusta verla a ella haciéndose la nena hot o la doctorcita calentona, ayudala a meterse en el personaje. Si te gusta verla de nena hot, actuá vos también.

 

Mirá la Galería de fotos.