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¿Por qué nos gustan tanto las mujeres fálicas?

| | ¿Por qué nos gustan tanto las mujeres fálicas?

La sexóloga Sandra Lustgarten revela por qué cambió el paradigma femenino más deseado por los hombres. Mirá la Galería de fotos.

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Por Carlos Piro

El escándalo Latorre- Jaitt tiene mucha tela para cortar todavía. En esta nota, la sexóloga Sandra Lustgarten se mete ahora con una parte que dio lugar tantas bromas entre varones y pone al descubierto un tema tabú para los hombres: el punto G masculino.

En una parte del supuesto chat entre Diego Latorre y Natacha Jaitt, el ex jugadore le pedía “Llevá un consolador y me ponés la puntita”. ¿De qué se trata esto? ¿Es acaso menos hombre por desear una penetración anal? ¿Cuál es el placer en ser penetrado?

“La mujer puede usar un dildoo los dedos. Lo que produce en el tacto es una sensación muy poderosa de placer si logra llegar hasta la “avellana”. Cuando introducís el dedo en el hombre, cerca de la próstata, hay una “avellana” o “almendra”. Se trata del punto G masculino. Cuando la mujer sabe estimular al varón rozando esa avellana o almendra, produce sensaciones muy placenteras, que lo van a llevar a un orgasmo mucho más sentido que el orgasmo común. Al estimular ese punto g masculino, se aumenta la erección y da mucho placer porque se trata de una zona de mucha irrigación sanguínea y está ligada a la próstata” explica la sexóloga.

“La mujer tiene que saber cómo penetrar al hombre. Porque hay muchas mujeres que quieren innovar y en realidad, lo que hacen es lastimar o irritar la zona. A veces quieren introducir un aparatito y si no está correctamente lubricado o lo hacen de una manera muy brusca, en vez de provocar placer, lo que hacen es irritar la zona o lastimar. Es una zona donde hay muchas terminaciones nerviosas, y por lo tanto es muy frágil la ruptura de pequeños vasitos y venas” previene Sandra Lustgarten.

La gran duda y gran fuente de chistes entre varones tiene que ver con que si se es menos “macho” por disfrutar de este tipo de práctica. “Muchos varones me consultan si es una tendencia homosexual porque le pide a la mujer que lo penetre. Claramente no, eso no significa que sea homosexual. No tiene que ver con la identificación sexual. Tiene que ver más que nada con el placer o dónde está puesto en el varón la parte de más goce, en qué zona erógena está puesto el placer de ese varón. Los varones me dicen “Me lo hicieron una vez, me gustó y quiero seguir haciéndolo. Y ahora tengo la duda de si seré hombre o me gustará otra cosa”. Es una fantasía muy recurrente en el varón. ” responde la sexóloga, que entiende que el origen de esta práctica puede estar en la infancia masculina.

“Por ahí se trata de una persona que cuando era chiquito, sintió sumo placer al defecar, entonces le quedó esa zona como muy erogenizada, ahí está el punto”.

Otro punto interesante a analizar es por qué los varones ahora se erotizan tanto con mujeres fálicas. “Los tiempos cambiaron”, explica Lustgarten. “Ahora los hombres disfrutan una mujer tan fálica como Natacha Jaitt o cuando le pide “meteme un juguetito”. Y aparte, que la tenga clara en el sexo. Antes el que la tenía que saber era el varón, y la mujer aprendía del hombre. Hoy en día, muchos hombres prefieren que la mujer sepa sobre sexo para hacerles sentir placer y hacerlos disfrutar. Hoy reclaman por una mujer fálica, que les ponga un pene, que los haga gozar, que antes estaba totalmente prohibida, el hombre buscaba una mujer más sumisa, mojigata, más pura. Con los años, se dieron cuenta que es mucho más divertido tener a alguien que estuviera a la par”, completa.

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