Mejorá tu rendimiento en Tinder

| | Mejorá tu rendimiento en Tinder

¿Estás solo y no querés pasar el día así? Te presentamos algunos consejos para que tengas éxito.

En esta nota: , , , , , ,

Dejemos algo en claro, Tinder le sirve a miles de personas. “¿Por qué falla conmigo?”, se preguntan muchos hombres. Lamentamos decirles que quizás el problema radica más en la forma que se acercan a las mujeres, más que en la red social en sí.

Por eso armamos este compilado de sugerencias para que vos man, sí… sabemos que te la re bancás, pero nunca está de más un consejo, hacenos caso…  si ya sos un duque del Tinder, quizás te puede ir mejor y si no tenés suerte, seguro con esto mejorás:

La facha no es todo

¿No sos Brad Pitt? no te deprimas. Pensá que hay hombres por los que no das dos mangos que se están “comiendo” mujeres que vos, ni soñando. ¿Pensás que tienen algo que vos no? Billetera no mata galán señores, quizás sea con un puñado de mujeres, pero no son la mayoría. Un gran porcentaje de ellas buscan un hombre con confianza, que les demuestre seguridad y eso es sencillo de lograr.

Si conseguís un “match”, considerá que vas a tener que ser el primero en escribirle y lamentamos decirte que en un gran porcentaje, tu éxito dependerá de tus capacidades para comunicarte bien en tus primeras palabras.

¿Qué hacer en el primer mensaje?

El humor. Lo que tenés que hacer para llegar a ella es ser el primero que manda el mensaje, no inmediatamente, pero tampoco te quedes esperando a que sea ella la que “tira el centro”. Tomá nota de esta clave: “el humor”. Entrar con esa llave te puede abrir muchas puertas (sobre todo la que estamos buscando). No nos referimos a ese sentido que tenemos entre los hombres de gastarnos por algo, sino a algo más delicado, refinado, que haga alusión a tu búsqueda de pareja, tirando algún dato tierno en el medio. ¿No rindió? Probá con la que sigue, los estudios científicos te dan la razón y motivación, el 80% de las mujeres los prefiere humoristas… fijate.

Referencias a ella. Relacionado un poco al humor, también está conocer con quién estamos hablando. Dudo que una mujer que no la interese los juegos entre con vos si le hablás del fulbito de la Play. Pero si ves que en su perfil tiene algo sobre un juego y vos también lo jugás… la rompés. Algo como “estos podríamos ser nosotros”, te bajás una foto de una pareja jugando a la Play y olvidate. Seguro que va a pasar algo. Nos pasa a nosotros, una mujer que de golpe te regala algo que te gusta, o presta atención a tus detalles, es el cielo. Bueno, para ellas también.

Piropo. Son buenos en cierta medida, en lo posible hay que evitar hablar sólo de su apariencia, pero usando el humor podemos tirar algo que tenga que ver con su belleza y al mismo tiempo, le dibuje una sonrisa. Tratá de buscar relacionarlo con algo que le guste y seguro tenés la llave en mano. Evitá los piropos conocidos, berretas y repetitivos, seguro los escuchó de algún tipo 20 años mayor a ella y estamos convencidos que no los va a querer escuchar del pibe que le “tira los galgos” en Tinder.

Preguntas sinceras. A las mujeres les gusta hablar, es un dato científico. Ellas, a diferencia de nosotros, suelen necesitar contar su día, sus sueños, sus ganas, sus proyectos, etc. Quizás te aburras hablando un rato largo sobre sus cosas, pero preguntarle aspectos importantes de su vida seguramente hará que te vea como un tipo con el que se puede abrir y la “cita” estará a un paso. Atención igual, no te desvíes del objetivo, una cosa es escucharla un rato, otra cosa es ser su amigo… Si te convertís en su amigo, no se la ponés más o te metés en otro quilombo.

Sintonía. Evitá el ruido, evitá chocar con datos o discusiones inútiles… discutí con tus amigos qué 7 te parece mejor para la selección, pero entrar en una pelea desde el vamos, seguramente hará que te cierre las puertas en la cara. Partí quitando esa interferencia, jugando con delicadeza, finura, con el famoso “tiki tiki”. No vayas con la pierna arriba demostrando todo el tiempo que querés estar con ella, trabajá despacio con todo lo que te explicamos hasta ahora y antes que te des cuenta, ya vas a estar hablando en su mismo idioma.

Saliendo de Tinder. Sólo cuando hayas logrado la mayoría de estos puntos (nunca antes), pedile su teléfono, agregala en sus redes, o lo que sea de tu preferencia. Antes vas a sonar medio desubicado, no te olvides que ellas (sobre todo con como está la mano hoy en día), son más que precavidas para dar sus datos personales.

Lo que no hay que hacer

Mensajes planos. “Hola”, “hola linda”, “ey”, “qué hacés?” puede servir en otro ámbito y otra circunstancia, pero para tener éxito en esa red social tenés que ir un poco más allá. Recordá evitar los piropos trillados y andá a algo más novedoso, más original.

Cadenas de mensajes. Si ella todavía no te respondió no hay que tirar 20 mensajes. La desesperación es un aroma que las mujeres huelen antes que nadie y que sobre todo las espanta. No seas un pesado, esperala, seguro está haciendo algo y no te puede responder, o en ese momento no tiene ganas de hacerlo, quizás más tarde si. Y si no responde nunca, a otra cosa, seguro hay otra mujer esperando por vos.

Mensajes cortos. No te hagas el García Márquez, no tires un mensaje de 10 líneas como apertura, mantenelo “cortito y al pie”, conciso, ni vos ni ella tiene ganas de ponerse a leer algo tan largo de una. Quizás después de un rato de para tirarle algo más elaborado, pero incluso así es mejor mantenerlo en dos o tres líneas como máximo.

No amargarse. Ya lo dijimos, si no te dio bola en ese mensaje, esperá, no te amargues, que seguro vas a estar mal predispuesto para tu próximo intento. Quizás tarde en llegar, pero si te responde, no hagas reclamos, no tires nunca un “cómo tardás en responder” o algo similar, eso es una tarjeta roja automática señores y estamos buscando patear el penal, no quedarnos fuera de la cancha desde el minuto 0.

Las claves

– Usar un mensaje de apertura cortito y al pie, refinado, con humor y algo de ella.
– Hacer preguntas, sobre todo después de revisar un poco sus intereses (no demasiado, nadie quiere un stalker). La idea es lograr la sintonía.
– Está disponible, pero no demasiado, acordate que demostrar desesperación es mala señal.
– En lo posible, una vez haya “buena onda”, mover la conversación fuera de Tinder (le demostrará que estás dispuesto a algo más que chamuyar.
No enviar una cadena de mensajes nunca, si te responde, enviá algo y esperá, jugá a tocar, no te comas la pelota como hacés en el picado con tus amigos…
Preguntar te puede ayudar a tener mucha más cancha cuando se junten a tomar o comer algo.
– Si vivís muy lejos, tenés que ir vos, no esperes que ella se cruce todo el conurbano para verte.
No caigas en un bajón si fallaste en una conversación, puede pasar macho, no pasa nada, siempre se puede arrancar de nuevo. Probá otra vez, seguro vas a tener suerte la próxima.